He visto muy pocas películas que tienen la fuerza expresiva que tiene Martin Hache. Pero lo curioso es que su poder expresivo no está en sus efectos especiales, planos, fotografía, escenarios…su “fuerza” son los diálogos. Escenas de más de cinco minutos seguidos donde tan solo están los cuatro protagonistas con una sola arma: la palabra. Y eso hace que Martín Hache sea única.

Los cuatro protagonistas, Federico Luppi, Juan Diego Botto y unos inigualables Cecilia Roth y Eusebio Poncela, casi rozan la perfección. Para que comprobar esto no hace falta mas que ver el breve video que pongo arriba.

Esta película es casi un estudio filosófico. Habla de las personas, de las relaciones entre ellas, del amor, del papel del hombre en el mundo, del poder de las ideas, de los actos humanos, de las drogas, de sexo, de la sociedad, etc. Pero es que la cuestión es que no son simples comentarios u opiniones personales, míticas y sencillas sobre estos temas. Son verdaderas reflexiones, coherentes e inteligentes, sobre la vida. La sinceridad con que actúan sus actores, la profundidad de sus palabras abre un hueco enorme en la mente del espectador que hace que se quede sin palabras ante unos diálogos “sencillos” pero con una carga filosófica inmensa.

Nada seria de Martin Hache sin el perfecto reparto de actores. Cuatro genios de la interpretación hacen que esta película nos atrape desde el primer minuto. Bordan unos personajes completamente distintos, con vidas drásticas y al límite, con pensamientos y concepciones diferentes como si de cuatro filósofos debatiendo se tratara.

Es del principio al fin apasionante porque es una película profunda, con un guión totalmente trabajado hasta el detalle, y que rompe con la rutina de grandes producciones. Todo su poder está en el guión y en la interpretación. Es tal es poder narrativo que alcanza que desaparecen la lentitud y pesadez de las películas discursivas, y en cambio encontramos una reflexión constante sobre nosotros los humanos que nos prende del la película hasta el ultimo segundo.

Me encanta Martín H, es evidente. Me gusta que exista gente que cree estas verdaderas joyas con muy pocos recursos, y que demuestren que el verdadero cine no está en las superproducciones. El buen cine está en su contenido, en su mensaje. Y en este caso el mensaje es tan maravilloso y complejo que hace de Martin H una de las mejores películas de los últimos tiempos.

Es una película imperdible. Aquí os dejo algunos enlaces con diferentes críticas sobre ella, para que veais que a pesar de que “para gustos, colores”, Martín H encandila a todo el que la ve. También os dejo un enlace que contiene una ficha técnica sobre la peli y su sinopsis, por si quereis profundizar más antes de verla, aunque si visteis el fragmento de arriba probablemente queráis verla cuanto antes.